Reacciona!

Quieres que todo cambie, pero no haces nada por salir de tu cómoda jaula, ésa en la que tú solita, poniendo todo tu empeño en ello (quién te mandaría…), te has encerrado. Te enfadas. Te agobias. Gritas. Lloras. Parece que no sabes hacer otra cosa: Sólo protestar (ironía del destino, por cierto, que en protestar se base el futuro al que irremediablemente te conduce esa carrera de fondo que con tanta ilusión y tantas ganas estás llevando a cabo).

Te quejas porque no te gusta. Te quejas porque no te sale todo lo bien que querrías. Te quejas porque te quita tu tiempo. Te quejas porque pierdes ese tiempo haciendo nada en lugar de, ya que estás, emplearlo productivamente. Te quejas porque no te esfuerzas. Te quejas porque te esfuerzas demasiado. Te quejas por todas esas cosas que no puedes hacer. Te quejas porque sabes que, en el fondo, eres tú misma la que no te dejas hacerlas. Te quejas…

Pedazo de gilipoyas, ¿De qué coño te quejas? ¿Acaso sabes tú qué es tener un problema? No, claro que no. Pero no es muy difícil averiguarlo: Solo tienes que mirar a tu alrededor para ver cuánta gente está mucho, pero muchísimo peor que tú. Gente que tiene dificultades de verdad, y no esas nimiedades de adolescente enamorada y frustrada que a ti te rondan la cabeza.

Y para colmo, esa misma gente se toma la molestia de dedicarte su tiempo para intentar hacerte sentir un poco mejor, para intentar hacerte ver que la vida no es tan negra como tú la quieres pintar. Porque ellos, a pesar todo, S-O-N-R-Í-E-N, levantan la cabeza, y siguen adelante.

Y tú, mientras tanto, no avanzas. Porque vuelves a lo mismo de siempre: A quejarte a gritos de silencio y susurros a voces. A darte cuenta de lo que pasa. A escribirlo para que nadie lo lea. A no poder, no saber
(¿no querer?) ponerle solución al problema...

No seas tonta. Mejor: Sé tonta si quieres, pero deja de lado de una puñetera vez esa maldita soberbia que te corroe... Esta vez no podrás sola. Asúmelo.

Pide ayuda. Sal del paréntesis. Deja el “no tengo tiempo”, “no tengo ganas”, “ya lo haré mañana” y vuelve a coger las riendas de tu vida antes de que sea demasiado tarde.

Comentarios

agos ha dicho que…
Escribis muy bien y cuanta verdad :)
lo adore tu blog. ♥